El Clásico Regio, uno de los encuentros más esperados en el fútbol mexicano, se saldó el pasado sábado con un empate 1-1 entre Tigres y Monterrey, en un partido marcado por la tensión y dos expulsiones. El escenario fue el Estadio Universitario, donde el argentino Ángel Correa evitó la derrota de los felinos con un gol decisivo en la segunda mitad.
Desde el inicio, el encuentro mostró un ritmo intenso, con una serie de roces que anticipaban la rivalidad entre ambos equipos. La primera expulsión se produjo al minuto 33, cuando Jorge Rodríguez dejó a Monterrey con uno menos. A pesar de la inferioridad numérica, el equipo visitante logró mantener la portería a cero, gracias a una defensa sólida que impidió a Tigres concretar diversas ocasiones.
La situación se complicó aún más para los felinos al cierre de la primera mitad. En el minuto seis del tiempo añadido, Jesús Angulo cometió una falta dentro del área, lo que resultó en su propia expulsión. El penal fue ejecutado por Sergio Canales, quien anotó y puso a Monterrey en ventaja 1-0 justo antes del descanso.
En la segunda mitad, el juego continuó con Monterrey replegando sus líneas en busca de un contragolpe efectivo para sentenciar el partido. Sin embargo, el esfuerzo de Tigres dio frutos al minuto 67, cuando Ángel Correa recibió un preciso pase de su compatriota Juan Brunetta y definió con zurda, logrando el empate.
Con este resultado, Tigres acumula 33 puntos, posicionándose a dos unidades del líder Cruz Azul, mientras que Monterrey se mantiene en la lucha por los primeros lugares del Torneo Apertura 2025. El empate, aunque satisfactorio para los felinos en cuanto a mantener el ritmo en la competencia, dejó un sabor amargo por la oportunidad de haber tomado la delantera en un clásico de gran tradición en el fútbol mexicano.


