La salida del buque «Green Sanvi» redujo a 43 el número de embarcaciones vinculadas a Japón que permanecían varadas en el golfo Pérsico, una noticia con repercusiones directas para el comercio y las empresas navieras japonesas afectadas por el bloqueo de facto en la región.
El «Green Sanvi», un transportador de gas licuado de petróleo con bandera india operado por una filial de Mitsui O.S.K. Lines, había permanecido detenido en el golfo Pérsico y logró cruzar el estrecho de Ormuz con rumbo a la India, con la seguridad de tripulación, carga y nave confirmada por la empresa.
La maniobra siguió a la del buque «Sohar LNG», de bandera panameña y también vinculado a la misma naviera, que previamente había conseguido atravesar el estrecho y se convirtió en la primera embarcación ligada a Tokio en lograrlo desde el inicio de las restricciones impuestas por Irán.
Medios locales informaron que en el cruce del «Sohar LNG» no hubo participación directa del gobierno japonés, según funcionarios citados bajo condición de anonimato. No se ha confirmado si las autoridades de Tokio intervinieron en la salida del segundo buque.
Tampoco se han detallado posibles pagos de peajes adicionales por el paso, pese a los informes sobre planes de tarifas extra que podrían ser impuestas por Teherán.
El Ministerio de Agricultura iraní anunció la autorización del tránsito de buques que transportan productos básicos y ayuda humanitaria con destino a puertos iraníes o que se encuentran en sus aguas, según un comunicado recogido por la agencia Tasnim.


