Una tormenta solar de categoría severa, clasificada como ‘G4’, impactará el campo magnético de la Tierra, según informes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos. Ante esta situación, se han emitido alertas a operadores de infraestructuras críticas para mitigar potenciales efectos adversos.
Las tormentas solares se producen cuando partículas expulsadas por el Sol interactúan con el campo electromagnético terrestre. Estas perturbaciones pueden afectar las comunicaciones en la Tierra y, en casos extremos, influir en sistemas eléctricos, además de intensificar la visualización de auroras boreales.
El centro de predicción del clima espacial de la NOAA ha informado que el núcleo de esta tormenta solar, lanzada días atrás y presentada inicialmente con niveles de alerta menores, alcanzará su máxima intensidad durante el día. El impacto actual se mide en aproximadamente ocho veces la fuerza normal de fondo, aunque existe la posibilidad de que esta intensidad aumente si el campo magnético terrestre cambia de dirección.
Los expertos de la NOAA han aclaro que el fenómeno está compuesto por dos de las tres tormentas solares previstas. La más intensa aún no ha llegado a nuestro planeta, pero se espera que lo haga en torno a las 17:00 GMT de este mismo día. Durante la duración de la tormenta, las perturbaciones en el campo magnético terrestre pueden variar entre niveles bajos y severos.
El organismo estadounidense también ha encaminado notificaciones a los operadores de infraestructuras esenciales y a autoridades pertinentes para que implementen las medidas necesarias para mitigar cualquier impacto. Se ha advertido que tales eventos pueden provocar un aumento en los problemas de control de voltaje en sistemas eléctricos y anomalías en las operaciones de satélites.
Por su parte, el Instituto Geográfico Nacional de España ha descrito las tormentas geomagnéticas como perturbaciones en el campo magnético terrestre que pueden durar desde algunas horas hasta varios días, producto de un incremento repentino en las partículas emitidas durante erupciones solares.


