La mañana del 11 de noviembre de 2017, el mundo del espectáculo se vio marcado por una tragedia cuando el productor y director Claudio Reyes Rubio y la actriz Maru Dueñas perdieron la vida en un accidente automovilístico en la carretera México-Cuernavaca. La noticia, que se propagó rápidamente, generó una profunda consternación entre colegas, amigos y admiradores, en especial entre los cercanos a Reyes Rubio, incluyendo a su madre, la reconocida actriz María Rubio.
La pérdida de Claudio Reyes Rubio se vio aún más agravada por el fallecimiento de su madre, María Rubio, ocurrido solo cuatro meses después. A los 83 años, esta icónica villana de la telenovela «Cuna de Lobos» dejó un vacío significativo en el ámbito de las telenovelas mexicanas, donde ambos habían dejado una huella notable.
### El accidente fatal
El accidente se registró en el kilómetro 46, donde la camioneta en la que viajaban Claudio y Maru colisionó frontalmente contra un camión de basura detenido. El impacto resultó letal, y la combinación de la oscuridad y el cansancio contribuyó a esta tragedia, que ocurrió en horas de la madrugada.
Maru Dueñas, destacada actriz y directora, había forjado una sólida carrera en Televisa y en el teatro mexicano, mientras que Claudio, quien comenzó su trayectoria profesional en 1985, continuó el legado artístico de su madre. Su pasión compartida por la narración de historias realzó la profunda tristeza que causó su repentina partida.
### La tristeza de María Rubio
Para María Rubio, la muerte de su hijo representó una pérdida devastadora. Se dice que, a pesar de su intento por mostrar fortaleza, la melancolía la acompañó constantemente. Los que la conocieron afirman que se sumió en un silencio reflexivo, rodeada de recuerdos de una vida dedicada a la actuación.
Según su nuera, María Rubio no logró reponerse de la muerte de su hijo, pero falleció en paz. Su nieta también confirmó que la actriz partió tranquilamente mientras dormía, encontrándose ahora con su hijo.
### Un ícono del entretenimiento
María Rubio, originaria de Tijuana, se convirtió en un emblema de la televisión gracias a su papel como Catalina Creel en «Cuna de Lobos», un personaje que dejó una marca indeleble en la representación de villanas en la televisión mexicana. A pesar de su imagen imponente, quienes la conocieron describen a María como una mujer cariñosa y apasionada por su familia.
El 1 de marzo de 2018, solo meses después de la pérdida de su hijo, la Asociación Nacional de Intérpretes confirmó su fallecimiento por un infarto en Mérida, Yucatán. El comunicado de la organización expresó condolencias a su familia, recordando su icónico papel como Catalina Creel.
Su deceso coincidió con la muerte del actor Rogelio Guerra, creando una sensación de despedida para toda una generación del melodrama mexicano en un corto lapso.


