Tres animales rescatados del ex zoo de Luján, en la provincia de Buenos Aires, fueron reubicados en santuarios de Europa, en una operación que implica a la localidad y plantea cuestionamientos sobre la tenencia de fauna silvestre en Argentina. La medida busca garantizar cuidados especializados y mejorar las condiciones de bienestar de los animales trasladados.
Los dos osos pardos, Gordo y Florencia, ingresaron al Bear Sanctuary Belitsa en Bulgaria, mientras que la tigresa Flora fue trasladada al Felida Big Cat Sanctuary en los Países Bajos, donde recibirá atención veterinaria y cuidados de por vida, según informó la organización responsable del rescate.
La organización realizó evaluaciones veterinarias a más de 60 grandes felinos y a los dos osos que permanecían en el establecimiento de Luján y documentó condiciones consideradas por debajo de los estándares aceptables de bienestar para los osos, y problemas de salud que requirieron intervenciones para la tigresa.
Desde la entidad rescatista se señaló que la reubicación de estos ejemplares supone un paso hacia un cambio en la protección de grandes felinos y otros animales silvestres en el país, y reclamó una normativa más sólida y una mejor aplicación de la ley para elevar los estándares de bienestar animal a nivel nacional.
Los santuarios vinculados al traslado fueron presentados como espacios dedicados a la recuperación, donde los animales pueden sanar y recuperar comportamientos naturales que les fueron negados anteriormente; representantes de la organización acompañaron la recepción de los ejemplares en Bulgaria.
La organización confirmó que continúa trabajando en planes individuales para reubicar al resto de los animales que aún permanecen en el antiguo zoo y describió la operación como una de las mayores de este tipo en América Latina en un periodo breve.
Asimismo, se comunicó que la intervención forma parte de los pasos iniciales para la implementación de un memorando de entendimiento con el gobierno argentino, cuyo objetivo declarado es poner fin a la tenencia privada y al comercio de grandes felinos en el país.


