La inclusión en la lista del FBI de un presunto ciberdelincuente venezolano pone en alerta a instituciones financieras y autoridades locales por el riesgo de fraudes y financiación de redes criminales transnacionales. El hecho adquiere relevancia para la seguridad y la investigación de delitos económicos que pueden afectar a entidades con operaciones internacionales.
El FBI incorporó por primera vez a un supuesto ciberdelincuente, identificado como Aguirre, a su lista de los diez fugitivos más buscados, junto a Trung Duc Lu y al estadounidense Samuel Ramírez. Ramírez fue capturado tras una operación conjunta con autoridades mexicanas pocos días después de ser incluido en la lista, según informó el subdirector adjunto de la División Criminal del FBI.
Aguirre está acusado de liderar una red internacional que presuntamente robó millones de dólares a instituciones financieras en Estados Unidos para financiar a la banda transnacional Tren de Aragua, designada por Washington como organización terrorista extranjera. La acusación sitúa el delito financiero y el uso de herramientas cibernéticas como elementos centrales de la investigación contra esa estructura.
El subdirector adjunto del FBI destacó que es la primera vez que un presunto ciberdelincuente aparece en la lista de los más buscados y subrayó el compromiso de la agencia para perseguir delitos financieros facilitados por medios cibernéticos en los niveles más altos. Las autoridades señalaron que, independientemente del método empleado, los responsables de delitos graves serán perseguidos.
Trung Duc Lu es buscado por su presunta implicación en el secuestro, tortura y asesinato de dos hermanos vietnamitas en Filadelfia en 2014. Vivió en el distrito de Queens, Nueva York, y fue acusado en 2019 por un tribunal federal en Pensilvania de delitos que incluyen conspiración para secuestrar, viaje interestatal con fines delictivos, extorsión y distribución de marihuana.
Samuel Ramírez se encuentra bajo custodia en Estados Unidos a la espera de enfrentar cargos de homicidio por la muerte de dos mujeres en un tiroteo en un bar del estado de Washington. Tras conocerse su inclusión en la lista, los investigadores lo localizaron en Sinaloa, México, donde fue detenido y posteriormente trasladado a Estados Unidos.
El FBI solicitó la colaboración ciudadana para localizar al resto de los fugitivos y recordó que muchos han cruzado fronteras internacionales. La agencia ofrece hasta un millón de dólares por información que conduzca a la captura de los implicados y señaló que, desde la creación de la lista en 1950, 501 de los 540 incluidos han sido capturados o localizados.


