Con la llegada del otoño y la caída de las hojas, se aproxima una de las festividades más esperadas por los aficionados al terror: Halloween. En la noche del 31 de octubre, los disfraces de películas, series y libros se convierten en una emocionante realidad para los entusiastas de la temporada. Sin embargo, para experimentar el verdadero espíritu aterrador de esta época, no es necesario disfrazarse. Los maratones de películas de terror han logrado consolidarse como una tradición imprescindible.
A pesar de que actualmente las plataformas de streaming ofrecen una vasta selección del género, pocas son las cintas que han dejado una huella indeleble tanto por sus inquietantes tramas como por los fenómenos extraordinarios que ocurrieron durante su rodaje. Existen varias producciones que han sido objeto de discusión por las "maldiciones" atribuidas a su realización, entre las cuales destaca Poltergeist (1982), pero hay otras que también han sido marcadas por sucesos sobrenaturales.
Para quienes desean sumergirse en verdaderas leyendas del cine de terror, se presentan tres películas que no solo son reconocidas por su inquietante contenido, sino que también traen consigo un aura de misterio debido a las anécdotas aterradoras ocurridas tras bambalinas.
Rosemary’s Baby (1968)
Esta obra maestra del director Roman Polanski, basada en la novela de Ira Levin, cautivó al público en 1968 al introducir un enfoque más psicológico en el terror, marcado por la paranoia y las sectas. Sin embargo, su producción estuvo rodeada de circunstancias perturbadoras. El autor Ira Levin se divorció poco después de finalizar el proyecto, mientras que el productor William Castle enfrentó serias complicaciones de salud.
Uno de los eventos más trágicos asociados a esta película es el asesinato de Sharon Tate, esposa de Polanski, quien estaba embarazada en el momento de su muerte a manos de seguidores de Charles Manson en 1969. Esta conexión entre la ficción y la realidad ha incrementado el impacto de la película, que explora temáticas de cultos y conspiraciones.
The Omen (1976)
Dirigida por Richard Donner, The Omen se ha convertido en un referente del cine de terror centrado en el Anticristo. La producción estuvo acompañada de eventos inquietantes. El protagonista, Gregory Peck, sobrevivió a un rayo durante un vuelo a Londres, mientras que el guionista y el productor también experimentaron percances en la aviación. Además, un grave accidente de automóvil involucró al coordinador de efectos especiales, quien estuvo a punto de replicar una escena de la película de manera escalofriante.
La película se estrenó el 6 de junio de 1976, una fecha que alimentó su aura de misterio al vincularse con el número "666", tradicionalmente asociado al Anticristo.
The Exorcist (1973)
Considerada una de las más icónicas del género, The Exorcist, dirigida por William Friedkin y basada en la novela de William Peter Blatty, estuvo marcada por una serie de incidentes extraordinarios. Desde un incendio que devastó gran parte del set hasta la pérdida de varias vidas vinculadas a la producción, los eventos trágicos han hecho que muchos aficionados asocien la película con una maldición.
La película se destacó por su contenido explícito de terror, pero los sucesos inesperados en el rodaje le aportan una dimensión adicional de inquietud. Con estos antecedentes, se convierte en una opción ideal para quienes buscan crear un ambiente de nerviosismo en una maratón de terror.
Estas tres obras no solo han perdurado en la memoria colectiva de los amantes del cine, sino que también reflejan cómo la realidad puede ser tan escalofriante como la ficción. Disfrutar de ellas durante Halloween podría ser una forma perfecta de experimentar la auténtica esencia del terror.


