El Tribunal Supremo debatirá en pleno si un padre puede recurrir la concesión de la eutanasia a su hijo adulto y con plenas capacidades, una decisión con implicaciones directas para pacientes y familias en España.
El caso que motiva la discusión es el de una joven con paraplejia que recibió la eutanasia en un hospital de Sant Pere de Ribes tras un prolongado periplo judicial en el que su padre intentó impedirla.
La pregunta central es si un tercero ajeno a las administraciones que intervienen en el procedimiento puede estar legitimado para recurrir la concesión o denegación de la prestación de muerte voluntaria solicitada por el propio paciente.
El Pleno de la Sala de lo Contencioso, integrado por 34 magistrados, fijará una doctrina que podría aplicarse a otros supuestos similares y marcar criterios sobre la concurrencia de derechos y legitimación procesal.
El asunto llegó a esta instancia tras un proceso paralelo en los tribunales catalanes, en el que el recurso interpuesto por el progenitor llegó a paralizar en el último momento la aplicación de la prestación en un caso anterior.
El conflicto judicial sobre la joven se hizo público cuando su eutanasia fue programada y, tras la interposición del recurso del padre asesorado por un colectivo jurídico, el asunto recorrió juzgados, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, que inadmitió el último recurso.
Asimismo, tras agotar las vías en España, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazó suspender la actuación solicitada por el progenitor.
La Generalitat ha llevado la cuestión al Pleno del Supremo alegando que la Ley Orgánica reguladora de la eutanasia no contempla una legitimación expresa de terceros para impugnar estas decisiones, y el propio Tribunal estimó en un auto la necesidad de pronunciarse ante la ausencia de jurisprudencia y la concurrencia de derechos fundamentales.
Tribunal Supremo en Madrid debatirá objeción paterna a eutanasia tras caso Noelia


