El presidente de Estados Unidos ha expresado su desaprobación hacia la elección de la estrella puertorriqueña Bad Bunny como artista principal en el show del medio tiempo del Super Bowl LX, calificando la decisión de «absolutamente ridícula». Durante una entrevista telefónica en un programa de Newsmax, el presidente afirmó que no está familiarizado con el artista y cuestionó la lógica detrás de su selección, describiéndola como «una locura».
Además de su crítica hacia la elección musical, el presidente también se pronunció sobre ciertos aspectos técnicos de la NFL, en particular sobre la patada inicial, sugiriendo que debería modificarse. Señaló que la actual forma de realizarla «no es más segura» y que «denigra al fútbol americano».
La elección de Bad Bunny ha suscitado una controversia significativa, especialmente entre sectores republicanos, algunos de los cuales han cuestionado el hecho de que su música sea en español. Esta controversia se intensificó cuando un asesor del Departamento de Seguridad Nacional insinuó la posibilidad de que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) estuvieran presentes durante el evento. No obstante, la Casa Blanca aclaró posteriormente que no hay planes de realizar redadas migratorias durante el Super Bowl.
En respuesta a las críticas, Bad Bunny utilizó su aparición en el programa Saturday Night Live para ofrecer un mensaje a sus detractores, sugiriendo que tienen tiempo para aprender español. Durante su actuación, también se involucró en varios sketches humorísticos, incluyendo una parodia de la popular serie mexicana «El Chavo del Ocho», abriendo un diálogo sobre la diversidad cultural en la industria del entretenimiento.


