La administración de Estados Unidos ha presentado una nueva iniciativa destinada a facilitar la obtención de visas para los extranjeros que viajen al país con motivo del Mundial 2026. Este programa, denominado ‘FIFA Pass’, permitirá a quienes hayan adquirido entradas para el torneo a través de la FIFA acceder a citas de visa de manera más expedita, en un esfuerzo por conciliar la política migratoria del país con la creciente afluencia de visitantes internacionales.
Según las autoridades, el ‘FIFA Pass’ funciona como un sistema de programación de citas prioritarias, sugiriendo que las personas con boletos para la Copa del Mundo podrán tener citas más rápidas para sus solicitudes de visa. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, enfatizó este punto durante una reunión reciente con el presidente, quien mostró su apoyo a la llegada de viajeros para este evento deportivo.
Además, se ha informado que el Departamento de Estado ha desplegado más de 400 oficiales consulares adicionales a nivel mundial para atender la demanda creciente de visas. Aproximadamente el 80% de los solicitantes pueden esperar obtener una cita en un plazo de 60 días.
Bajo este nuevo sistema, los poseedores de entradas a través de FIFA tendrán acceso a un ‘portal FIFA’ que facilitará la priorización de su solicitud de visa en el Departamento de Estado. Las autoridades han asegurado que, aunque se brindará trato preferencial, se llevará a cabo la misma verificación que recibirían todos los solicitantes.
Durante la Copa del Mundo, que tendrá lugar en Canadá, México y Estados Unidos, se jugarán 104 partidos en diversas ciudades anfitrionas, incluidas once en Estados Unidos. La administración ha expresado su compromiso con el éxito del evento, y Infantino ha mantenido una regular comunicación con la Casa Blanca mientras se preparan para el sorteo del torneo.
El presidente también ha manifestado su disposición a reconsiderar la sede de algunos partidos si se determina que existen preocupaciones de seguridad, especialmente ante el contexto político de algunas ciudades, como Seattle, que recientemente eligió a una alcaldesa con posturas contrarias a las políticas de la administración actual.
Infantino evitó comprometerse a cambiar las ciudades anfitrionas, subrayando la importancia de la seguridad como prioridad para garantizar un Mundial exitoso, y destacó la confianza que los espectadores han depositado en Estados Unidos, evidenciada por las ventas de boletos ya registradas.



