La decisión del gobierno de Estados Unidos de designar a funcionarios para coordinar una posible transición en Venezuela tiene implicaciones para la estabilidad regional y para las comunidades venezolanas en la zona.
El presidente de Estados Unidos informó que el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Guerra Pete Hegseth y el asesor en seguridad y migración Stephen Miller estarán a cargo de la coordinación, y afirmó que la presidenta encargada Delcy Rodríguez «está cooperando».
Añadió que su vicepresidente, JD Vance, también forma parte del equipo, aunque se ha mantenido en un segundo plano desde el despliegue militar y de operaciones especiales que, según fuentes, asaltó Caracas con el objetivo de capturar al presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Sobre la toma de decisiones, el mandatario señaló que él tendrá la última palabra y describió al grupo como integrado por expertos en distintos campos.
Un informe periodístico señaló que la Casa Blanca está considerando otorgar a Miller un rol de mayor responsabilidad en la gestión de Venezuela.
Rubio explicó que los responsables estadounidenses dirigirán la transición desde el ámbito de las políticas y que se trata de «un esfuerzo de todo el aparato de seguridad nacional».
En días recientes, Trump aseguró que Estados Unidos gobernará Venezuela y declaró que «estamos al cargo», además de advertir a Delcy Rodríguez sobre las consecuencias si no actúa según lo que considera adecuado.
En una entrevista, el presidente descartó a la opositora María Corina Machado como interlocutora válida para guiar al país tras la salida de Maduro y manifestó su conformidad con la actitud de Delcy Rodríguez.
Trump agregó que tiene la sensación de que Rodríguez y otros funcionarios «están cooperando», que «necesitan ayuda» y expresó su esperanza de que quieran que el país sobreviva.


