El 1 de noviembre se cumplió un mes del asesinato del exalcalde de Uruapan, un caso que ha generado conmoción en la región. El político fue atacado por un adolescente de 17 años durante el Festival de Velas. Desde entonces, las autoridades han detenido a nueve individuos, entre ellos un presunto autor intelectual y un reclutador de los menores involucrados en el crimen. Sin embargo, los motivos detrás del homicidio siguen sin esclarecerse.
El exalcalde, conocido por su apodo «El del Sombrero», recibió al menos seis disparos a corta distancia. Su atacante fue abatido por los escoltas del político. En la lista de detenidos figuran Jaciel Antonio, conocido como «El Pelón», y Jorge Armando «N», apodado «El Licenciado», quienes están vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Adicionalmente, siete de los escoltas de Manzo se encuentran bajo arresto.
Recientemente, «El Pelón» fue vinculado a proceso como presunto reclutador de al menos dos de los implicados en el asesinato. Su detención ocurrió tras una llamada anónima que alertó sobre su comportamiento sospechoso. Jorge Armando «N» también fue procesado, acusado de coordinar el ataque a través de mensajes de WhatsApp con los menores implicados. Las autoridades buscan a otro escolta, identificado como coronel del Ejército, que aún no ha sido capturado.
Ambos detenidos permanecen en prisión preventiva, mientras que el gobierno federal ha implementado el «Plan Michoacán» para aumentar la seguridad en la región, una medida que había sido solicitada reiteradamente por Manzo.
Durante la audiencia de vinculación a proceso, se presentaron pruebas que evidenciaron la participación de los detenidos en el ataque, así como el ofrecimiento de dinero relacionado con el incidente. Las investigaciones apuntan a que una persona cercana a Manzo habría mantenido comunicación con un grupo de nueve individuos, advirtiéndoles sobre los movimientos del exalcalde la noche del atentado. El crimen ha sido atribuido al CJNG, que según las autoridades, habría prometido dos millones de pesos para cumplir la orden de un líder de la organización.
Con la muerte de Manzo, su esposa, ahora alcaldesa de Uruapan, ha asumido el cargo y ha expresado su compromiso de continuar con el legado de su esposo. A pesar del despliegue de seguridad en el estado, critican que esta medida no garantiza una solución a largo plazo.
La nueva alcaldesa ha enfrentado críticas, como las emitidas por figuras políticas que la han calificado de «fascista» por sus declaraciones sobre otros políticos a quienes relacionó con el asesinato. En respuesta a estas acusaciones, ha evocado una famosa frase de su esposo: «Si los perros ladran, es señal de que vamos muy bien». La situación refleja un clima de tensión política y social que sigue caracterizando a la región.


