Normalmente, la noción de «caja negra» está asociada a la aviación, sin embargo, en Europa, la legislación requiere que los coches nuevos incorporen este dispositivo. El objetivo de la caja negra es registrar una gran cantidad de información relevante en caso de un accidente.
El funcionamiento de una caja negra en un automóvil se centra en mejorar la seguridad tanto del vehículo como de sus ocupantes. Este sistema, conocido como EDR (Registrador de Datos de Eventos, por sus siglas en inglés), se encuentra instalado bajo el asiento del conductor, fijo al chasis y conectado a la computadora del auto. Se dedica a recopilar y almacenar información automáticamente, conservando los datos únicamente en situaciones de accidentes graves. Cuando se activan los airbags, el EDR registra los 30 segundos anteriores y los cinco posteriores al incidente, siempre que el vehículo esté encendido.
Los coches modernos, con su sofisticada electrónica, permiten que la caja negra registre una variedad de datos clave, entre los que se incluyen:
– Momento de la frenada.
– Velocidad del vehículo.
– Fuerza del impacto frontal y lateral.
– Revoluciones del motor.
– Movimientos del volante.
– Posición del acelerador.
– Funcionamiento de los sistemas de seguridad, como los airbags o el cinturón de seguridad.
– Condiciones meteorológicas en el momento del impacto.
– Parámetros temporales, como día y hora.
Para acceder e interpretar los datos almacenados, es necesario utilizar el puerto OBD del vehículo o un puerto específico en la caja negra. Este acceso es restringido y solo las autoridades competentes pueden visualizar la información para la reconstrucción de accidentes.
Es importante destacar que la información recopilada por la caja negra es anónima y no incluye grabaciones de audio ni video. No se almacenan datos personales del conductor, como nombre, edad o sexo, ni los últimos dígitos del número de identificación del vehículo.
El propósito principal de este dispositivo no es incriminar a un conductor, sino facilitar el análisis de las causas de los accidentes. A partir de los datos recabados, se puede conocer detalles como la velocidad del vehículo, el ángulo del volante, la activación de los frenos, entre otros.
En muchos países, incluida la región en cuestión, la caja negra se utiliza en peritajes y evaluaciones de seguros. Su información es fundamental para determinar las circunstancias que rodearon un accidente, así como para establecer responsabilidades y calcular costos de reparación.


