Sentencia Judicial Termina con la Venta de Animales en el Mercado de Sonora de la Ciudad de México
El Mercado de Sonora, un icónico establecimiento situado en el corazón de la Ciudad de México, conocido por la controversia en torno a la venta de animales y productos esotéricos, se verá obligado a cesar esta práctica debido a una orden judicial. Esta decisión llega tras años de presión por parte de organizaciones animalistas que han denunciado condiciones deplorables en las que se mantienen a los animales, incluyendo algunas especies silvestres.
La activista Dulce Ramírez ha señalado que la lucha para erradicar este tipo de comercio se ha prolongado por décadas. A pesar de que existía una ley desde hace tiempo, su aplicación ha sido insuficiente. La normativa, que prohíbe la matanza de animales vivos y los rastros clandestinos en mercados como el de Sonora, busca responder a las décadas de demandas de activistas y de la sociedad civil.
A pesar de estos avances legislativos, se continúa reportando la matanza ilegal de animales en otros mercados, como el de San Juan, evidenciando la persistencia de estas prácticas nocivas.
La problemática va más allá del sufrimiento animal; se ha documentado un riesgo sanitario considerable debido a las condiciones de venta. Según Ramírez, los mercados han sido históricamente puntos de infección donde se realizaba la matanza de aves y otros animales en el lugar, lo que genera implicaciones para la salud pública.
La situación es compleja, ya que la organización ha documentado casos de perros mutilados y enfermos, que son exhibidos y comercializados de manera irregular. Ramírez ha descrito el fenómeno como una «mafia» que opera en un contexto de pobreza y desigualdad, aunque también es un sector económicamente lucrativo.
Los comerciantes del mercado han mostrado reticencia a hablar sobre la situación, mostrando descontento ante la presencia de medios de comunicación. Estos lugares son frecuentemente utilizados para la adquisición de animales con diferentes fines, desde consumo hasta rituales, y se ofrecen especies exóticas y en peligro de extinción.
Con la inminente prohibición, la sentencia judicial también establece un plan de transición para los comerciantes, que incluirá apoyo económico para facilitar un cambio en su actividad comercial. Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, ha destacado la intención de acompañar a los comerciantes en este proceso, asegurando que su administración buscará alternativas para evitar dificultades económicas en la comunidad.
Ramírez ha sugerido que esta transición podría orientarse hacia el cuidado animal, dada la creciente demanda en el mercado de mascotas. Sin embargo, ha admitido que existe un ambiente de hostilidad entre las asociaciones de derechos de los animales y los vendedores, quienes se muestran reacios al diálogo.
La activista concluyó expresando la necesidad de que las autoridades actúen como mediadores en este proceso, reafirmando el compromiso de su organización de defender a los animales de la explotación.



