La reciente propuesta de fusión entre las aerolíneas mexicanas de bajo costo Volaris y Viva Aerobus busca consolidar sus operaciones para mejorar la efectividad en la negociación de costos, especialmente en la adquisición y arrendamiento de aeronaves, según declaraciones de los ejecutivos de ambas empresas.
Fuentes informaron que las compañías se encuentran en etapas avanzadas de negociación, lo que fue confirmado posteriormente por los representantes de ambas aerolíneas. Según el director general de Viva, las sinergias generadas por esta fusión podrían significar una reducción ante los elevados costos de propiedad de las aeronaves, que superan incluso los gastos de combustible.
La gestión de costos se convierte en un tema crucial, dado que, según los datos, las principales aerolíneas a nivel mundial operan con costos de propiedad significativamente menores en comparación con sus pares en América Latina, incluidas Volaris y Viva. Aunque las empresas continuarán operando bajo sus respectivas marcas, el nuevo ente resultante de esta unión, denominado Grupo Más Vuelos, se posicionaría como la mayor aerolínea nacional en México.
A raíz de este anuncio, las acciones de Volaris experimentaron un notable incremento, acercándose a un crecimiento histórico del 17%. De acuerdo con el esquema de la fusión, ambas aerolíneas compartirán una asociación equitativa. Se ha señalado que Volaris representa aproximadamente el 60% del valor total de la empresa fusionada, mientras que Viva contribuye con el 40%, aunque se destaca que la deuda de Volaris es más alta.
Un aspecto relevante del proceso es la supervisión regulatoria, dado que las dos aerolíneas juntas concentran el 69% del mercado de pasajeros en México, lo que genera expectativas sobre la posible oposición de Aeroméxico, la aerolínea de bandera del país. Los representantes de Volaris han manifestado confianza en los méritos del acuerdo y han optado por no especular sobre los tiempos o condiciones que se establecerán desde las autoridades reguladoras.
Cabe señalar que el contexto regulatorio ha cambiado recientemente; el gobierno de México disolvió la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) y ha trasladado sus responsabilidades a una nueva entidad bajo la Secretaría de Economía. Esta transformación plantea un entorno jurídico incierto que podría influir en la aprobación de la fusión.



