La reunión en Palm Beach entre el presidente ucraniano Volodimir Zelenski y el expresidente estadounidense Donald Trump podría afectar de manera directa las garantías de seguridad, la asistencia internacional y el futuro ingreso de Ucrania en la Unión Europea, ya que allí se discutirá un plan de paz de 20 puntos propuesto por Kyiv y sus socios. Esta cita, largamente aguardada por Zelenski, tiene carácter decisivo para la definición de plazos y compromisos que condicionarán la posguerra y la recuperación económica del país.
Antes de viajar a Estados Unidos, Zelenski mantuvo una intensa actividad diplomática y conversó con varios líderes europeos y responsables de la OTAN, entre ellos Friedrich Merz, Mette Frederiksen, Kristen Michal, Alexander Stubb y Mark Rutte. Ha señalado que esas conversaciones forman parte de la preparación para el encuentro y para coordinar la respuesta internacional ante los ataques en la línea del frente.
El plan de paz que Ucrania presentó con apoyo de socios europeos y estadounidenses plantea un pacto de no agresión, garantías de seguridad para Kyiv y la hoja de ruta para un ingreso a la Unión Europea en un horizonte de mediano plazo. El texto también contempla el compromiso irrevocable de no agresión entre Rusia y Ucrania, aunque las autoridades ucranianas advierten que los ataques continuos dificultan la confianza en la disponibilidad de paz por parte del Kremlin.
Entre los puntos de fricción que han surgido en las negociaciones con Washington figuran el destino del Donbás y el control de una central nuclear ocupada por fuerzas rusas, asuntos que se prevé serán abordados en la reunión. Representantes de Estados Unidos y Ucrania ya trataron recientemente en Miami las garantías de seguridad y los mecanismos de recuperación económica, con especial atención a la definición de plazos y la secuencia de pasos en la negociación, según medios internacionales.


