Autoridades del Estado de México confirmaron el primer caso de gusano barrenador en la entidad tras detectarse una gusanera en una cabra en el municipio de Tlatlaya, por lo que se emitió una alerta sanitaria para reforzar la vigilancia en unidades de producción pecuaria. La movilización tiene impacto local inmediato en los productores y en las medidas de sanidad animal del sur del estado.
La Secretaría del Campo estatal informó que la larva fue localizada en una herida que no recibió atención oportuna, un factor que favorece la infestación. El hallazgo fue corroborado por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y por la Comisión México–Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA).
Como medidas de protección, las autoridades recomendaron la revisión diaria del ganado, el lavado y la desinfección de lesiones, y el uso de polvos curativos y preventivos. Además, el gobierno estatal, junto con instancias federales y organizaciones ganaderas, realiza una búsqueda activa de casos sospechosos y mantiene la alerta en fase preventiva.
Se anunció la realización próxima de reuniones con alcaldes y productores del sur del Estado de México para fortalecer la estrategia de atención y difusión en la región. Senasica llamó a los productores a cortar el ciclo de la plaga con medidas básicas de manejo sanitario, bajo el lema “Sin heridas no hay gusaneras”, enfatizando la atención inmediata de lesiones y el reporte temprano.
A nivel nacional hay registrados más de 410 casos activos de gusano barrenador en ganado bovino, con mayor incidencia en el sur del país; estados como Oaxaca concentran buena parte de los reportes. También se han identificado casos en el norte, incluido Tamaulipas, lo que evidencia la extensión de la plaga de sur a norte.
Ante el avance del brote, las autoridades mexicanas han ampliado las medidas para contener la plaga, que afecta principalmente al ganado bovino pero puede afectar a especies domésticas, silvestres y a humanos. La suspensión de importaciones de ganado vivo desde México por parte de Estados Unidos, adoptada en meses recientes, fue calificada por autoridades mexicanas como una medida unilateral, y productores estiman pérdidas económicas significativas por la restricción.
Las importaciones de ganado desde México desempeñan un papel relevante en el mercado de Estados Unidos, con más de un millón de cabezas al año en promedio, lo que representa una parte importante de las importaciones de ganado vivo y alrededor del 3 % de la cabaña nacional. Las autoridades mantienen el llamado a la vigilancia y al cumplimiento estricto de las medidas sanitarias.


