El Gobierno de Nicaragua presentó ante el Consejo de Seguridad de la ONU un pedido de liberación inmediata del presidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, en un pronunciamiento que marca la posición oficial del país y su incidencia en la política exterior regional. La solicitud fue expuesta por el representante permanente de Nicaragua ante la ONU, en respuesta a la situación ocurrida en Venezuela.
La medida se produce después de una operación militar estadounidense en territorio venezolano que acabó con la detención y traslado a Estados Unidos de Maduro y su esposa, acusados allí de varios delitos, entre ellos narcoterrorismo. Nicaragua calificó el episodio como una vulneración de la soberanía.
El representante nicaragüense manifestó el respaldo a la petición de Delcy Rodríguez, quien se presentó como presidenta interina de Venezuela, y reclamó la liberación de ambos. En su intervención enfatizó la necesidad de respetar la integridad y la legitimidad de los gobiernos.
Ante el Consejo, el diplomático subrayó que América Latina y el Caribe deben ser consideradas una zona de paz que obliga a todos los Estados a respetar el derecho internacional, la soberanía, la no injerencia y los principios de la Carta de Naciones Unidas. Señaló que esos principios están en juego en este caso.
El representante también afirmó que Nicaragua estará del lado de Venezuela y llamó a restablecer la paz y la dignidad de los pueblos afectados por el conflicto. Su postura se enmarca en la defensa de principios de convivencia pacífica entre naciones.
El pronunciamiento de Managua se suma a anteriores declaraciones del Ejecutivo nicaragüense, copresidido por Daniel Ortega y Rosario Murillo, que ya exigieron respeto a la soberanía venezolana y reclamaron la liberación de Maduro, señalado en la región como un aliado político.


