En Ciudad de México, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México trabajan en métodos para mejorar el diagnóstico de las miopatías inflamatorias idiopáticas, con el fin de beneficiar a pacientes atendidos en instituciones locales. El proyecto busca resolver la frecuente subdetección de estas enfermedades poco comunes en la práctica clínica.
En el Instituto de Biotecnología de la UNAM, el equipo analiza muestras de sangre mediante citometría de flujo para identificar con mayor precisión los marcadores asociados a estas afecciones. La técnica permite caracterizar poblaciones celulares que podrían diferenciar casos de miositis de otros trastornos autoinmunes.
Las miopatías inflamatorias idiopáticas, conocidas también como miositis, afectan principalmente al músculo y pueden comprometer órganos como el corazón, los pulmones y la piel, además de asociarse en ocasiones con el desarrollo de cáncer. Sus síntomas incluyen cansancio extremo y pérdida de fuerza muscular, lo que disminuye la calidad de vida de los pacientes.
Aunque la prevalencia es baja, entre 10 y 20 personas por cada 100 mil habitantes, la baja frecuencia contribuye al subdiagnóstico y a la confusión con enfermedades autoinmunes como lupus o artritis. Actualmente no existe cura, por lo que la detección temprana y el seguimiento clínico son prioritarios.
El equipo centra su atención en las células B del sistema inmunológico, responsables de producir anticuerpos, para entender cómo estas poblaciones contribuyen al daño tisular en la enfermedad. Si se confirman, estas células podrían fungir como biomarcadores útiles para mejorar el diagnóstico y evaluar la respuesta a tratamientos.
Los investigadores señalan que las herramientas diagnósticas actuales son limitadas y en muchos casos poco específicas, basadas en observación clínica y pruebas de laboratorio que no siempre distinguen la miositis. La incorporación de biomarcadores celulares podría aumentar la precisión diagnóstica y facilitar el manejo clínico.
El proyecto se desarrolla en colaboración con especialistas del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, que atienden a pacientes con estas enfermedades, lo que permitirá integrar hallazgos de laboratorio con la práctica clínica. La iniciativa apunta a fortalecer la identificación temprana y el seguimiento de pacientes en el sistema de salud local.


