En el Congreso de la Unión, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, defendió la postura del gobierno federal como una defensa de la soberanía de Venezuela y no de una persona en particular, en respuesta a la controversia por la posición de la presidenta.
Monreal sostuvo que vale la pena proteger la soberanía de un país cuando, en su opinión, se han violado el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Ante la Comisión Permanente, reiteró que para la Cuarta Transformación Venezuela es “un país soberano” y subrayó la necesidad de respetar a su población independientemente de las particularidades políticas.
Coincidió con el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores en la crítica al desempeño de organismos multilaterales como la OEA y la ONU, a los que definió como ineficaces y costosas burocracias cuyos resolutivos no son acatados por algunos países.
Planteó la necesidad de redefinir el multilateralismo y el funcionamiento de esos organismos internacionales, pues consideró que su presencia no siempre cumple con los fines esperados.
Monreal afirmó que la geopolítica cambió tras lo que calificó como la invasión y el secuestro del presidente Maduro, y expresó decepción por el incumplimiento de normas del derecho internacional.
El coordinador del PRI, Rubén Moreira, calificó de “discurso hueco” la retórica patriótica de Morena y responsabilizó al gobierno venezolano por su crisis, al señalar, según él, la presencia del crimen organizado en parte del Estado y la existencia de un “gobierno mediocre”.
Moreira exigió dejar los discursos patrioteros y puso en duda la autonomía energética del país, al preguntar retóricamente cuántas horas de gas tendría México si se interrumpiera el suministro externo, estimando que serían alrededor de seis horas.


