En San Miguel de Allende, Guanajuato, la presidenta Claudia Sheinbaum entregó documentos agrarios que reconocen legalmente la creación del ejido Nuevo El Palmar, lo que pone fin a un conflicto indígena de más de 80 años entre comunidades otomí y chichimeca. El acto se realizó en la comunidad de La Cruz del Palmar y formaliza la posesión de 569 hectáreas consideradas sagradas por las comunidades involucradas.
Durante la presentación del Plan de Justicia para pueblos de Guanajuato y Querétaro, la mandataria retomó la polémica por la Conquista y subrayó la necesidad de pedir perdón a las comunidades indígenas, sin precisar a quién correspondería ofrecer las disculpas. Señaló que el expresidente Andrés Manuel López Obrador inició ese proceso con una disculpa al pueblo Yaqui y sostuvo que ese gesto debe ampliarse a todos los pueblos originarios.
Sheinbaum agregó que se seguirá insistiendo en el reconocimiento histórico y en las medidas de justicia para las comunidades afectadas. En ese marco, el gobierno federal presentó avances del plan y acciones concretas para la región.
Entre los proyectos anunciados está la recuperación de la zona de monumentos arqueológicos Cañada de La Virgen, con una inversión de 11 millones de pesos en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia. También se informó la realización de seis acciones de recuperación de lugares sagrados en comunidades otomíes y chichimecas y la elaboración de un catálogo de sitios para su reconocimiento y protección, que incluye el manantial La Hervidora, en Victoria, considerado sagrado por el pueblo chichimeco.
Se acordó instalar 39 casas comunitarias de lengua indígena, ocho para la lengua chichimeca y 31 para la lengua otomí, con el objetivo de recuperar y fortalecer las lenguas locales. La creación del ejido Nuevo El Palmar, con 569 hectáreas, resolvió el conflicto agrario entre los ejidos La Petaca y La Cruz del Palmar mediante la entrega del expediente agrario correspondiente.
El gobierno federal indicó que estas medidas beneficiarán a 110 pueblos para el ejercicio directo del fondo de aportaciones para la infraestructura social de pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, con una inversión de 92.4 millones de pesos. También se anunciaron la construcción de caminos artesanales, 17 obras de agua potable y drenaje, 239 proyectos de electrificación y mil 123 apoyos para vivienda, acciones que abarcan 111 comunidades indígenas y que, según las autoridades, beneficiarán a 119 mil personas.



