Vecinos de Cuajimalpa y activistas realizaron una protesta para exigir la devolución del Refugio Franciscano y de los animales que albergaba, una situación que afecta directamente a la comunidad de Santa Fe por la incertidumbre sobre casi mil perros y gatos que permanecen sin ubicación confirmada.
La movilización partió desde el refugio hasta el Palacio Municipal de Cuajimalpa; una de las consignas más repetidas fue «Sin refugio no hay Mundial».
Los manifestantes atribuyeron el desalojo a procesos de gentrificación y especulación inmobiliaria vinculados a la realización del torneo en la ciudad, y pidieron mayor transparencia sobre las razones del operativo y el destino de los animales.
El Refugio Franciscano operó en ese sitio durante décadas y fue desalojado tras una disputa legal por la propiedad del terreno, reclamada por la Fundación Haghenbeck; el predio había sido cedido en comodato al refugio por su fundador.
El conflicto legal se inició años atrás cuando los herederos llevaron el caso a tribunales; una resolución permitió la toma de control del inmueble y, posteriormente, se dictó una orden judicial que dispone la restitución del predio a favor del refugio a fines de mes.
Los manifestantes exigieron que los animales regresen a su hogar y reclamaron aclaraciones sobre qué ocurrió con ellos desde la toma de control del predio.
Según cifras oficiales, seis perros murieron tras el desalojo y otras 21 muertes fueron registradas en semanas previas, con un total que ascendería a 27 animales fallecidos; además se reportan 171 animales enfermos y el gobierno mantiene en resguardo a 858 animales, mientras el refugio señalaba atender a más de mil perros y 30 gatos antes del desalojo.


