La incorporación de 72 nombres de científicas en una de las franjas exteriores de la Torre Eiffel tendrá un impacto directo en la ciudad al modificar la imagen de uno de sus monumentos más emblemáticos y enviar un mensaje visible a la población local y a las jóvenes interesadas en la ciencia. El anuncio plantea además cambios materiales en la estructura, con la colocación de inscripciones que podrán verse desde el exterior.
La medida prevé reproducir el diseño de las inscripciones existentes, con letras doradas de 60 centímetros, y busca equiparar el número de mujeres homenajeadas al de los 72 científicos masculinos ya presentes desde la inauguración de la torre. La intervención se realizará en colaboración con la Sociedad de Explotación de la Torre Eiffel y la asociación Mujeres y Ciencias.
La selección de las científicas fue el resultado de una comisión que se reunió durante varios meses y acordó aplicar los mismos criterios usados en 1899: figuras fallecidas, con nacionalidad francesa y nombres de hasta 12 letras. Ese marco permitió acotar la lista final a 72 personas.
La propuesta contó con el respaldo de instituciones científicas y académicas, como la Academia de Ciencias y centros universitarios, que apoyaron la iniciativa promovida por colectivos estudiantiles y asociaciones dedicadas a visibilizar las carreras científicas de niñas y mujeres. Las organizaciones impulsoras destacaron el valor simbólico de la acción para corregir desigualdades históricas.
Entre las científicas seleccionadas figuran nombres de amplia resonancia internacional, como la química Marie Curie y su hija Irène Joliot-Curie, ambas premiadas con el Nobel, así como la ingeniera química Suzanne Veil, vinculada a la labor radiológica en el frente durante la Primera Guerra Mundial. También se incluyeron científicas con trayectorias ligadas a Francia pese a orígenes extranjeros.
La lista incorpora figuras como la informática Rose Dieng, nacida en Senegal, y la investigadora japonesa Toshiko Yuasa, lo que refleja la consideración de contribuciones con lazos significativos con Francia. No obstante, entre las seleccionadas no figura ninguna mujer de origen hispano.
La Sociedad de Explotación de la Torre Eiffel señaló que la iniciativa busca corregir una ausencia histórica y convertir el monumento en un símbolo de ciencia e igualdad, y adelantó que los nombres de las científicas estarán visibles «en 2027, a más tardar». La organización trabajó con la comisión para definir la forma de integrar los nuevos nombres en la estructura existente.
El proceso de elección fue complejo en las etapas finales, debido a la limitación de espacios y la abundancia de candidaturas, por lo que las decisiones últimas requirieron justificar por qué unas figuras prevalecían sobre otras. Con la selección confirmada, la Torre Eiffel incorporará así una representación más plural de las aportaciones científicas vinculadas a Francia.




