Rolando Daza
Apunte:
En estos tiempos lo que más importa es la política; la situación del medio ambiente, el cambio climático y la falta de agua no tienen el interés, la atención que deberían poseer. No es por ser alarmistas, para Guanajuato y el país, esta adversidad se presentará, entrando en una situación complicada.
México utiliza tanta agua dulce por consecuencia del cambio climático, por las pocas disposiciones y acciones para cuidarla, para conservarla, que afectará a la población; esto provocará un quiebre hídrico y, por desgracia, regiones y estados del país ya no podrán recuperarse de la escasez de agua.
Se estima que, en el país, entre 12 y 15 millones de personas carecen de acceso a agua potable, mientras que más de 35 millones viven con escasez extrema. Además, casi el 48% de los hogares en zonas urbanas no cuenta con un suministro constante de agua.
Más de un tercio de la población del país vive con escasez de agua durante al menos un mes al año, sin acceso a agua suficiente para satisfacer todas sus necesidades. Más personas sufren las consecuencias del déficit de agua, embalses secos, ciudades que se hunden, cosechas fallidas, racionamiento de agua, incendios forestales y tormentas de polvo más frecuentes.
El quiebre hídrico no es solo una metáfora del déficit de agua. Es una condición crónica que se desarrolla cuando se utiliza más agua de la que la naturaleza puede reponer, (los gobiernos y las personas hacemos muy poco para resolver la situación) cuando el daño a los recursos naturales que almacenan y filtran el agua, como los acuíferos, se vuelve difícil de revertir.
Las señales de quiebra hídrica están en todas partes, donde las sequías y el uso insostenible del agua han agotado las reservas. Un estudio de las Naciones Unidas concluye que el mundo ha superado las crisis hídricas en forma temporal. Muchos sistemas hídricos naturales ya no pueden recuperar sus condiciones originales, provocando una situación de quiebra hídrica.
Con el agua, al igual que con las finanzas, la quiebra es un factor para poner mucha atención e implantar acciones. Guanajuato y el país, pueden seguir gastando como si la naturaleza ofreciera crédito ilimitado, o pueden aprender y generar acciones para vivir dentro de sus posibilidades hidrológicas.


