La Casa Real belga negó cualquier vínculo entre la reina emérita Paola y el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, en respuesta a informaciones difundidas por algunos medios que vinculaban a la monarquía con el caso. La aclaración busca disipar dudas sobre la imagen de la institución en Bélgica tras la difusión del supuesto mensaje.
El correo, incluido en el expediente de Epstein y atribuido a Lawrence Kraus, afirmaba que la reina enviaba «saludos» desde el Foro Económico Mundial de Davos. La Casa Real cuestionó la veracidad de esa comunicación y negó que la soberana hubiera mantenido contacto con el financiero.
Paola, de origen italiano, ejerció como reina consorte junto al rey Alberto II. La institución aclaró que la reina emérita no estuvo presente en Davos en la ocasión mencionada, y que fueron los actuales monarcas quienes asistieron al foro.
En el comunicado oficial la Casa Real subrayó que Paola «nunca conoció personalmente a Jeffrey Epstein ni tuvo contacto con él de ninguna otra manera», y añadió que no recuerda a Lawrence Kraus, remitente del supuesto mensaje.
Por su parte, el príncipe Lorenzo, hijo de los reyes eméritos, negó cualquier relación con Epstein pero reconoció haber coincidido con él en dos ocasiones, siempre a solas y no en eventos públicos. El príncipe explicó que Epstein intentó acercarse a él y a su familia mediante contactos reiterados.
Lorenzo afirmó que el financiero le planteó la posibilidad de conocer a sus padres para presentarlos a sus amigos multimillonarios, respuesta ante la cual replicó que sus progenitores «no estaban en venta ni para ser exhibidos». La Casa Real y miembros de la familia insisten en la ausencia de vínculos con Epstein.




