La pareja suiza Briar Schwaller-Huerlimann y Yannick Schwaller venció a Estonia 9-7 en los Juegos Olímpicos de Milano‑Cortina.
Su hijo River, de un año y medio, imitó a sus padres con una escoba de curling.
El niño tomó una escoba al costado de la pista, de tamaño mayor que él, y jugó alrededor de seis minutos junto a la pista.
Los padres no notaron la presencia de las cámaras en un inicio y se sorprendieron por lo ocurrido.
“Recogí a mi hijo después del partido, lo abracé y quiso bajar rápidamente. Vio la escoba, la tomó y la sostuvo como una estrella de rock, arruinando todo el espectáculo”, dijo Briar Schwaller‑Huerlimann.
“No lo habíamos visto desde que llegamos, para nosotros se trataba más bien de disfrutar del tiempo en familia. No nos dimos cuenta de que las cámaras estaban ahí y que se volvería viral. ¡Y supongo que ahora lo conocen como el ‘Curling Baby’!”, agregó la deportista.


