Rolando Daza
Apunte: 2ª. parte
Durante los últimos 40 años, México estableció su relación con Estados Unidos en base a la competitividad. Mano de obra barata, unificación de cadenas productivas, poder logístico y acceso preferencial al mayor mercado del mundo. El TLCAN, posteriormente T-MEC, fue delineado para aprovechar la eficiencia económica dentro de la globalización, producir donde fuera más barato, integrar procesos y reducir costos para empresas y consumidores.
La dificultad es que el plan enredó la conveniencia económica con la necesidad productiva, asume que sin tratado no hay comercio. Muchos estados y ciudades de la República Mexicana basaron su desarrollo en función a las “bondades” del TLCAN. Guanajuato y sus principales ciudades orientaron su desarrollo hacia los beneficios que ofrecía el tratado.
En 2026, Guanajuato se estableció como una entidad de competitividad media-alta en el Índice de Competitividad Regional (ICR) del IMCO, destacando por la retención de inversiones y consolidándose como un motor industrial en el Bajío. Enfrenta retos estructurales significativos en materia de seguridad, productividad laboral y atracción de talento, factores que limitan un mayor crecimiento.
El estado sobresale en la creación de patentes (3er lugar nacional) y diversificación productiva (6to lugar), presenta un crecimiento de grandes unidades económicas, se caracteriza por un ecosistema exportador y emplea a un alto número de personas en el sector formal.
A la fecha, muestra demora en la atracción de nuevas inversiones, atrasos en el desarrollo de la infraestructura hídrica, altos costos empresariales de seguridad y una baja productividad laboral general. Además, se observa la necesidad de equilibrar el crecimiento industrial con la mejora en la calidad de vida y seguridad de la población.
La falta de producción de energía eléctrica puede convertirse en un problema. En el momento actual, las empresas norteamericanas pretenden relocalizar manufactura avanzada, semiconductores, centros de datos e inteligencia artificial, el no poder garantizar energía puede ser un obstáculo técnico y se convierte en una alerta para el estado.
Puntos clave del perfil competitivo del estado de Guanajuato:
En el Índice de Competitividad Regional 2026, Guanajuato ocupa la posición 13, tras un avance histórico de 9 lugares impulsado por mejoras en innovación y economía. Es líder en retención de capital instalado, ocupa el cuarto lugar nacional en atracción de talento calificado.
Se ubica en el 5to lugar nacional en el subíndice de Economía e Innovación apoyado a su alta tasa de exportaciones (53% del PIB estatal), la inversión extranjera y el dinamismo en sectores como el automotriz y tecnológico.


