El 1 de febrero, en el RheinEnergieStadion y ante casi 50.000 espectadores, el árbitro Pascal Kaiser propuso matrimonio a su pareja, Moritz.
Una semana después, fue agredido en su domicilio, según reportes periodísticos.
Esos reportes indican que tres hombres participaron en la agresión.
La policía alemana investiga el incidente.
Según esas informaciones, Kaiser había recibido amenazas días antes y se habría filtrado su dirección; él contactó a la policía y, según se indica, le dijeron que «no corría peligro».
Kaiser afirmó que el ataque está relacionado con su propuesta pública y lo calificó de homofóbico.
El 3 de febrero, Kaiser fue acusado de haber sustraído hasta 6.000 euros del bar donde trabajaba en Colonia, según reportes.


