La desaparición de seis turistas originarios del Estado de México en el puerto de Mazatlán moviliza a autoridades locales y a familiares, después de que cuatro hombres permanecen sin localizar y dos mujeres fueron halladas con vida en una localidad cercana. El caso mantiene operativo de búsqueda y una carpeta de investigación abierta por las autoridades sinaloenses.
Los cuatro hombres reportados como no localizados son Omar Alexis Ramírez Sabino, de 30 años; Gregorio Ramírez Sabino, de 19; Óscar García Hernández, de 30; y Javier Ramírez Sabino, de 25. Las dos mujeres localizadas son una adulta de 28 años y una menor de nueve; las autoridades no han precisado su estado de salud.
Familiares informaron que el grupo llegó a Mazatlán para vacacionar y había rentado dos vehículos tipo razer en la zona dorada del puerto. Según las fichas, todos fueron vistos por última vez en la noche en la avenida Sábalo Cerritos y luego se perdió comunicación con ellos; la empresa de renta reportó haber encontrado los vehículos presuntamente abandonados.
En redes sociales, los allegados han difundido el caso y aseguran que las seis personas no tenían vínculos con organizaciones ilícitas, exigiendo su pronta localización con vida. La carpeta de investigación por la desaparición sigue abierta mientras continúan las labores de búsqueda.
El incidente se enmarca en un incremento de personas no localizadas en Sinaloa, vinculado por autoridades y especialistas a la disputa territorial entre grupos del narcotráfico, que ha impactado especialmente a Culiacán y al puerto de Mazatlán. Entre otros casos recientes figura la desaparición de un joven de 21 años reportado desde hace meses, sobre el que no ha habido novedades públicas.
También se registró el secuestro de diez mineros vinculados a una empresa canadiense; en esa investigación hubo detenciones y, tras el hallazgo de una fosa clandestina en El Verde, se confirmó la identidad de cuatro de los trabajadores como Ignacio Aurelio Salazar Flores, José Ángel Hernández Vélez, Jesús Antonio de la O Valdez y José Manuel Castañeda Hernández. Ante la violencia, el gobierno federal y estatal desplegaron fuerzas para reforzar la seguridad y atender la pugna entre grupos criminales.




