La Cámara Internacional de Comercio en México urgió al Gobierno a mejorar de manera sustancial el combate a la corrupción para aprovechar el potencial económico y geopolítico del país y atraer más inversión local y extranjera. La organización advirtió que el problema tiene efectos directos en la vida de los mexicanos y en la generación de empleos de calidad.
Tras la publicación del Índice de Percepción de la Corrupción, que sitúa a México con 27 puntos sobre 100, el organismo empresarial señaló que la lucha contra la corrupción no es un asunto meramente reputacional. Para el ICC, es una condición indispensable para el desarrollo económico y social.
El diagnóstico de la Cámara indica que el país no está colapsando, pero tampoco logra las transformaciones necesarias para revertir de fondo la percepción de corrupción. El retroceso en posiciones del ranking internacional refleja, según el ICC, un problema estructural que permanece sin resolver.
La organización destacó que la corrupción erosiona la confianza ciudadana, eleva los costos de hacer negocios, desincentiva la inversión y debilita el crecimiento económico. Señaló además que estos riesgos ocurren en un contexto en el que México mantiene una relación comercial central con Estados Unidos.
Aunque el actual gobierno ha anunciado reformas orientadas a combatir la corrupción, el ICC consideró que no existe una ruta clara, pública y medible con plazos, objetivos y mecanismos de evaluación. Sin esa hoja de ruta, dijo, es difícil conocer cómo se pretende transformar el sistema y hacerlo verdaderamente funcional.
El organismo pidió pasar del diagnóstico a la acción y promover medidas eficaces contra la corrupción a nivel federal, estatal y municipal. Reiteró la necesidad de instrumentos de evaluación que permitan medir avances y responsabilizar a las autoridades.
El informe también señala que el país mejoró un punto en su calificación y ascendió al puesto 141 de 180 países evaluados en el índice global, tras haber registrado su peor puntuación en el año anterior. El IPC es considerado el principal indicador mundial para medir la corrupción en el sector público.
En la región, México solo supera a Guatemala, Paraguay, Honduras, Haití, Nicaragua y Venezuela, mientras que queda por debajo de competidores económicos como Brasil y Chile. A nivel mundial, los primeros puestos del índice los ocupan Dinamarca, Finlandia y Nueva Zelanda.




