El análisis de Arturo Sarukhán sobre la acusación del Departamento de Justicia estadounidense contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, destaca la gravedad de la situación para la relación entre México y Estados Unidos. Sarukhán sugiere que este caso marca un punto de inflexión para ambos países.
El exdiplomático subraya que una acusación de esta índole no se elabora en poco tiempo, lo que indica que Washington ha estado recopilando información durante meses o incluso años. Esto refleja una planificación estratégica en la relación bilateral.
Además, Sarukhán menciona que el contexto incluye procesos electorales recientes y episodios relacionados con el crimen organizado, como la actividad de Los Chapitos y la captura de líderes criminales, que habrían contribuido a las investigaciones realizadas por el gobierno estadounidense.



