En París, la galería Denon del Museo del Louvre, que alberga sus pinturas más valiosas, sufrió una fuga de agua que afectó parte de sus salas, aunque la zona donde se exhibe la Mona Lisa no resultó dañada.
Un portavoz del museo informó que la incidencia fue controlada en la madrugada siguiente y que la galería reabrirá en breve.
La fuga se produjo en la sala 707, donde se exponen obras de Charles Meynier y Bernardino Luini; el agua provocó daños en un techo pintado por Meynier.
Se trata del segundo episodio de filtraciones en meses recientes en un museo que ha enfrentado una serie de contratiempos en su gestión.
En un incidente anterior, una avería en las tuberías de la sección de antigüedades egipcias causó una inundación que dañó diferentes obras y documentos antiguos.
También en meses recientes dos jóvenes belgas conocidos por sus bromas en redes sociales lograron eludir la seguridad y colgaron un marco con su foto en una pared próxima a la Gioconda, según informaron medios franceses.


