El Museo Van Gogh de Ámsterdam abrió una exposición que propone mirar el amarillo más allá de la obra del propio Van Gogh, una propuesta con repercusión en la oferta cultural de la ciudad y en el análisis del arte de finales del siglo XIX y comienzos del XX.
La muestra parte de la imagen conocida de los Girasoles para recordar que el amarillo fue un rasgo recurrente en la vida y obra del pintor, presente incluso en el paño y las flores que cubrieron su ataúd.
Los curadores plantean el color como un lenguaje visual que, en torno a 1900, acumuló significados diversos: modernidad, escándalo, espiritualidad y energía.
En paralelo a ese planteamiento, se subraya la fascinación de Van Gogh por la luz del sur de Francia y su empleo de distintos tonos de amarillo, desde limón hasta naranja profundo, con capas pictóricas que multiplican matices.
Los conservadores consideran que en los Girasoles conviven vitalidad y melancolía; el amarillo se muestra por un lado como color que anima y por otro como signo de decadencia contenida en las flores inclinadas.
La exposición reúne obras y objetos de más de una decena de artistas contemporáneos a Van Gogh y posteriores, entre ellos Kandinsky, Ramón Casas, Hilma af Klint, Manet y Turner, para mostrar cómo el amarillo fue empleado con fines distintos según contextos culturales y estéticos.
Se destaca también el papel del color en la cultura visual de la época: fue emblema de modernidad y provocación —como en algunas portadas de novelas amarillas— y, simultáneamente, símbolo espiritual ligado a corrientes como la teosofía y a experiencias sinestésicas evocadas por artistas.
La propuesta incluye elementos experienciales: una instalación lumínica del artista Olafur Eliasson que transforma la percepción del visitante, composiciones realizadas por estudiantes del Conservatorio de Ámsterdam y fragancias diseñadas para evocar distintas «olfactividades» del amarillo.
El Museo Van Gogh presenta así el amarillo como un terreno de significados en movimiento, invitando a reconsiderar su carga simbólica y su presencia en la historia del arte más allá de la iconografía de los Girasoles.


