Guadalupe Zúñiga ha estado vinculada a las máscaras de lucha libre desde su infancia.
Tiene 42 años y es hija del luchador Ángel Azteca, ya fallecido.
Es dueña de una fábrica en Iztapalapa, Ciudad de México, que produce unas 300 máscaras a la semana.
Zúñiga fabrica máscaras baratas de producción rápida y modelos personalizados que tardan hasta dos días.
Dijo que espera un aumento de ventas por la llegada de extranjeros para la Copa del Mundo 2026.
Trabaja con figuras de la lucha libre como Tinieblas, Blue Panther, Último Guerrero y Máscara Sagrada.
Afuera de la Arena México y otros puntos turísticos se venden versiones económicas por unos 50 pesos; las personalizadas pueden costar cientos de dólares según el diseño.
Vendedores callejeros como Clementina López dijeron que reciben clientes extranjeros y esperan más por el Mundial.
México será sede de 13 partidos de la Copa del Mundo: Guadalajara y Monterrey tendrán cuatro cada una y la Ciudad de México cinco.
Las autoridades mexicanas esperan alrededor de cinco millones de turistas durante el torneo.
La fábrica de Zúñiga realizó las máscaras usadas por Sergio Pérez y Max Verstappen en 2024.
Sergio Pérez usó en 2024 un casco homenaje a las máscaras de lucha libre y dijo que ama la cultura mexicana.
El jardinero Randy Arozarena usó la máscara del luchador Místico en el dugout durante el Clásico Mundial de 2023.
El luchador Magnus dijo que la imagen del enmascarado se extiende al fútbol y al béisbol y representa a México.


