Vecinos del tramo del Cuarto Cinturón Vial, en la salida hacia León en Irapuato, reportan un aumento de asaltos y robos que afecta la seguridad cotidiana de las familias de la zona. La percepción de riesgo es alta entre quienes habitan los fraccionamientos aledaños.
Los hechos, en su mayoría cometidos por personas a bordo de motocicletas, han quedado registrados en videos de cámaras de seguridad que circulan entre residentes. Señalan que la presencia de patrullajes de la Policía Municipal es rara o insuficiente en ese tramo.
Habitantes describen que la baja densidad de viviendas y la escasa actividad en las vías facilitan los robos, y que los agresores aprovechan los espacios solitarios cerca de las entradas a los fraccionamientos. Dentro de las privadas, la vigilancia privada evita incidentes, pero los ataques ocurren antes de acceder a los accesos controlados.
Un video difundido por grupos de vecinos muestra a dos ocupantes de una motocicleta que intentan asaltar a los ocupantes de un vehículo a la entrada de un fraccionamiento; al no detenerse el conductor, el robo no se consumó. Los testimonios indican que las patrullas que circulan por el bulevar transitan a alta velocidad y no realizan rondines efectivos.
Diversos residentes demandan mayor iluminación y patrullajes constantes, y expresan temor a salir o regresar a deshoras por la posibilidad de ser víctimas de robo. Solicitan además esquemas de coordinación entre vigilancia privada y autoridades municipales para intervenir antes de los accesos a las privadas.
Medios locales contactaron a la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Irapuato para conocer reportes y acciones de prevención en la zona, pero no se obtuvo respuesta oficial sobre los robos reportados en el Cuarto Cinturón Vial.
Paralelamente, informes técnicos sobre siniestralidad vial en esa arteria indican un promedio de un accidente por semana y señalan dos decesos en el último año. Las características geométricas del tramo —pendientes y curvas cerradas— y el exceso de velocidad facilitan la pérdida de control y las colisiones contra muros de contención.
Autoridades plantean reforzar la señalización, instalar reductores de velocidad y evaluar auditorías viales para corregir fallas de diseño; expertos proponen además vigilancia por radar como método para moderar el flujo vehicular. Vecinos sostienen que la combinación de medidas de infraestructura y patrullaje es necesaria para reducir tanto la delincuencia como la siniestralidad.


