En México se superaron los 10,000 casos confirmados de sarampión desde enero del año pasado, con un total de 10,085 contagios y 31 defunciones, lo que sitúa al país como una de las zonas más afectadas del continente americano. El brote ha tenido impacto en diversas regiones y grupos poblacionales, especialmente entre la infancia.
El Sistema Especial para la Vigilancia Epidemiológica de las Enfermedades Febriles Exantemáticas reportó tres casos nuevos en la última semana, como parte del conteo acumulado. Las cifras oficiales alimentan la vigilancia sanitaria y las acciones de respuesta a nivel estatal y federal.
En comparación con otros países de la región, México registra más del triple de casos que Estados Unidos, donde las autoridades reportan más de 3,190 contagios. Ese contraste subraya la magnitud del brote en territorio mexicano.
Los sectores de población más afectados son los niños de 1 a 4 años, con 1,456 casos, seguidos por los de 5 a 9 años, con 1,221 casos. La concentración en la infancia plantea prioridades de vacunación y prevención en centros escolares y de salud.
Los estados con mayor número de casos son Jalisco, Chihuahua y Chiapas, en distintos puntos del país. Chihuahua concentra la mayoría de las muertes confirmadas, con 21 de las 31 defunciones registradas a nivel nacional.
Ante el incremento de contagios, el gobierno informó que dispone de vacunas suficientes y que hasta el momento se han aplicado más de 16 millones de dosis. Señalaron además la existencia de 27 millones de vacunas en distribución y aseguraron que no hay problema de abastecimiento.
Las autoridades han insistido en la importancia de vacunar a niñas y niños, identificados como la población más vulnerable, y en mantener las acciones de vigilancia epidemiológica para contener el avance del brote.




