Morelia. La magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán, Amelí Gissel Navarro Lepe, advirtió que cualquier modificación al sistema electoral debe priorizar la independencia de los institutos y tribunales locales para garantizar la certeza, legitimidad y la confianza ciudadana en los procesos democráticos. Señaló que esa condición es clave para la validez de las elecciones y la percepción pública de sus resultados.
Navarro Lepe indicó que, hasta ahora, no existe un contenido definido de la reforma en discusión, por lo que cualquier posicionamiento definitivo dependerá de conocer con claridad su alcance. Dijo que aún predominan especulaciones sobre los cambios propuestos.
Subrayó que la postura que debe guiar cualquier reforma es el fortalecimiento institucional y la consolidación de la independencia de los organismos electorales. Enfatizó que la independencia institucional es lo que está en juego para mantener la certeza y la legitimidad del sistema.
La magistrada recordó que los institutos y tribunales electorales no solo organizan elecciones, sino que también contribuyen al fortalecimiento de la cultura democrática y el respeto a la legalidad. Añadió que una reforma no debe buscar el debilitamiento o la desaparición de esas instancias.
Defendió la permanencia cercana de los tribunales electorales con la ciudadanía, sosteniendo que la justicia electoral debe estar accesible y no alejada de la población. Explicó que estos órganos validan la integración y el desempeño de otras instituciones del Estado.
Rechazó la narrativa que plantea eliminar tribunales locales por considerarlos costosos, y advirtió que su supresión alejaría la justicia de la ciudadanía. Señaló que los tribunales atienden asuntos específicos, como las elecciones por usos y costumbres en comunidades indígenas y casos de violencia política contra las mujeres.
Finalmente, afirmó que la función de los tribunales va más allá de resolver conflictos puntuales: consiste en generar certeza y ofrecer respuestas debidamente fundadas y motivadas. Concluyó que cualquier reforma debe orientarse a preservar esas capacidades.




