Los suburbios meridionales de Beirut, conocidos como el Dahye, fueron alcanzados por una intensa oleada de bombardeos israelíes que afectó zonas residenciales y provocó columnas de humo visibles desde distintos puntos de la ciudad.
Israel atribuyó los ataques a una respuesta a un golpe previo de Hezbolá contra el norte del Estado israelí, que incluyó el lanzamiento de proyectiles y drones, según comunicaron autoridades militares.
Numerosos impactos se registraron en varios puntos del extrarradio capitalino y el sonido de las explosiones se oyó en amplias áreas urbanas, mientras residentes informaron de daños y movimientos de emergencia.
El Ejército israelí anunció en redes sociales la realización de un «ataque selectivo» contra altos mandos de Hezbolá en el área de Beirut y señaló que otro responsable del grupo fue alcanzado en el sur del Líbano.
Las autoridades señalaron que la acción responde a un ataque previo contra instalaciones militares al sur de la ciudad de Haifa, que Hezbolá identificó como su primera ofensiva tras el cese de hostilidades.
El grupo chií explicó en un comunicado que su ataque pretendía vengar la muerte del ayatolá Alí Jamenei, cuya muerte atribuye a la actual campaña de bombardeos israelíes y estadounidenses, según el mismo comunicado.
El Dahye ya fue blanco de bombardeos durante el punto álgido del último conflicto entre Hezbolá e Israel y ha sufrido episodios puntuales desde la entrada en vigor del alto el fuego. Hezbolá mantiene lazos estrechos con Teherán, al que se acusa de suministrarle armamento y financiación, y el gobierno libanés había buscado la vía diplomática para evitar la escalada en caso de una acción internacional contra Irán.


