La Media Luna Roja iraní elevó el número de muertos a 555 tras los ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel, un saldo que refleja el impacto directo sobre la población y los servicios en varias regiones del país. La organización subrayó el alcance nacional de los hechos y la gravedad de las pérdidas humanas.
Según los informes de campo citados por la entidad, 131 ciudades se han visto afectadas por los ataques, que han dejado infraestructura dañada y comunidades desplazadas. Las autoridades sanitarias y de emergencia continúan recabando información sobre el alcance real de los daños.
Entre las últimas víctimas hay 20 personas fallecidas durante la madrugada en un ataque en la plaza Nilufar, que destruyó varias viviendas, según la agencia local Mehr. Los medios estatales no detallaron objetivos concretos en esa zona, donde se ubica una comisaría de Policía.
El Ministerio de Salud elevó el número de muertos a 180 en el ataque contra una escuela en Minab, en el sur del país, en el marco de la ofensiva que dio inicio recientemente. Los servicios sanitarios han reportado dificultades para atender a los heridos debido a la magnitud de los bombardeos.
Los bombardeos han afectado con especial intensidad a Teherán, donde se registraron ataques contra la televisión estatal, instalaciones de la Media Luna Roja y el Hospital Gandhi, según comunicados oficiales. Las autoridades han señalado daños materiales y la interrupción de servicios esenciales.
Entre las víctimas mortales figuran el líder supremo de Irán, Ali Jamenei, y al menos siete altos cargos militares, incluidos el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, el general Mohamad Pakpur, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, el general Abdorrahim Musaví. Las autoridades continúan investigando y actualizando los registros de bajas.


