Un ciudadano chino murió en Teherán y más de 3.000 personas vinculadas a China fueron evacuadas, informó el Ministerio de Asuntos Exteriores, que calificó la situación como de urgente interés para sus ciudadanos en la región. Las embajadas y consulados chinos en países vecinos se movilizaron para prestar asistencia y coordinar las evacuaciones.
Los ataques de Estados Unidos e Israel del sábado causaron la muerte del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, según fuentes oficiales, lo que motivó represalias iraníes contra Israel y contra otros países del golfo Pérsico que alojan bases militares estadounidenses. Las autoridades chinas expresaron preocupación por la escalada de violencia y sus consecuencias para la estabilidad regional.
El ministerio indicó que se han creado grupos de trabajo en las representaciones diplomáticas para recibir y ayudar a los evacuados. La portavoz Mao Ning explicó en una rueda de prensa que estas unidades facilitan asistencia consular y coordinación con las autoridades locales.
Mao añadió que China no fue informada con antelación de las acciones militares de Estados Unidos contra Irán. Asimismo, negó informes sobre un supuesto acuerdo entre Irán y China para la compra de misiles supersónicos antibuque, subrayando que Pekín es una gran potencia responsable que cumple con sus obligaciones internacionales.
La portavoz reiteró la condena de China por los ataques y el asesinato de Jamenei, e instó a todas las partes a cesar inmediatamente las acciones militares para evitar una mayor escalada. China hizo un llamado a la moderación y al respeto de los canales diplomáticos.
El embajador chino ante la ONU, Jia Guide, declaró ante el Consejo de Derechos Humanos que los ataques contra Teherán y el asesinato del ayatolá violan los principios de la Carta de Naciones Unidas y los derechos humanos de los iraníes. China pidió que se respeten plenamente la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de los países del golfo Pérsico.
Mao concluyó que Pekín respalda los esfuerzos para fortalecer la comunicación entre los países de la región y promover medidas que reduzcan las tensiones. Las autoridades chinas mantienen la asistencia consular y el seguimiento de la situación.


