La Comisión Nacional de la Megalópolis mantiene el programa Hoy No Circula como medida de control de emisiones para mejorar la calidad del aire en la Ciudad de México y 18 municipios del Valle de México. El programa determina restricciones de circulación según la terminación de placa, el color del engomado, el holograma de verificación, el día de la semana y los niveles de contaminación atmosférica.
Para el martes 3 de marzo de 2026 el programa opera con normalidad: no pueden circular, entre las 05:00 y las 22:00 horas, los vehículos con holograma 1 o 2 que tengan engomado color rosa, es decir, aquellos con terminación de placa 7 y 8. Esta es la regla operativa aplicada en condiciones de calidad del aire no críticas.
Quedan exentos de la restricción los vehículos con holograma 0 o 00, así como los vehículos eléctricos e híbridos; estos pueden circular sin limitación de día, engomado o terminación de matrícula. Las exenciones buscan reconocer y fomentar tecnologías de menor emisión en la flota vehicular.
Los autos con placas foráneas sin holograma de verificación se consideran operativamente equivalentes a holograma 2; por tanto, su día de restricción se determina por el color de su engomado (martes: rosa). Un vehículo nuevo sin holograma puede ser sancionado si circula en día u horario no permitido; el Pase Turístico es una alternativa administrativa para casos puntuales.
La Comisión Ambiental de la Megalópolis no ha activado restricciones adicionales por contingencia ambiental para este día, por lo que no hay ampliación de las medidas más allá del esquema normal. Mantenerse actualizado sobre cambios es importante para la planificación de rutas y la gestión operativa de flotas.
Impacto y utilidad: el programa reduce la exposición poblacional a picos de contaminantes al sacar temporalmente vehículos potencialmente de mayor emisión durante horarios amplios del día. Técnica y operacionalmente, privilegia la circulación de unidades verificadas de baja emisión, incentiva la renovación o mejora tecnológica de la flota y modifica patrones de movilidad, lo que puede tener efectos secundarios en la distribución del tránsito, costos operativos para usuarios restringidos y necesidad de controles y sanciones para asegurar cumplimiento.


