El Ejército israelí ordenó la evacuación de 83 localidades en el sur del Líbano ante la posibilidad de nuevos ataques, una medida que afecta directamente a comunidades de las gobernaciones más próximas a la frontera y altera la vida cotidiana en la zona.
El portavoz militar en árabe instó a los residentes a abandonar sus hogares y mantenerse al menos mil metros alejados de las aldeas, advirtiendo que acercarse a elementos, instalaciones o medios de combate vinculados a Hezbolá pone en riesgo la vida.
La lista de localidades abarca mayormente las gobernaciones de Nabatieh y el Sur, con presencia en los distritos de Bint Jebeil, Maryayun, Tiro y Nabatieh, según el comunicado difundido por el Ejército.
Israel también reforzó su presencia militar en áreas fronterizas dentro del sur del Líbano, una acción que las autoridades describen como defensiva para prevenir posibles ataques del grupo chií contra su frontera norte.
Desde que extendió su ofensiva al vecino Líbano, las fuerzas israelíes han atacado más de setenta objetivos militares en la región, en el marco de operaciones destinadas a combatir a Hezbolá.
Estados Unidos e Israel iniciaron una operación conjunta denominada «Furia Épica»; según comunicados oficiales, los bombardeos han alcanzado objetivos vinculados a Irán y, en esos informes, se menciona la muerte de altos mandos iraníes entre los alcanzados.
La Media Luna Roja ha estimado alrededor de 800 muertos como consecuencia de los ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel; además, las fuerzas estadounidenses han comunicado la muerte de cuatro militares por un ataque iraní y cinco heridos.
En Israel, los lanzamientos de misiles atribuidos a Irán han causado al menos diez muertos, y los enfrentamientos han ampliado la violencia en Líbano, donde reportes indican que 31 personas murieron en una oleada de bombardeos contra las afueras de Beirut y el sur del país.


