El Gobierno español negó que España haya acordado cooperar con el Ejército de Estados Unidos en operaciones contra Irán, un asunto que afecta directamente al uso de instalaciones militares en territorio español y a posibles repercusiones en las relaciones bilaterales. La confirmación de la negativa quedó patente en las declaraciones públicas del ministro de Exteriores, que desmintió cualquier cambio en la política española.
«Lo desmiento tajantemente», dijo el titular de Exteriores, subrayando que la posición de España sobre la guerra en Oriente Medio, los bombardeos en Irán y el uso de las bases no ha cambiado «ni una coma». El ministro realizó estas afirmaciones durante una entrevista radiofónica en la que defendió la coherencia de la postura del Ejecutivo.
Poco antes, la portavoz de la Casa Blanca había afirmado en una rueda de prensa que España había «acordado cooperar con el Ejército estadounidense», tras advertencias del presidente estadounidense sobre un posible embargo comercial por la negativa a permitir el uso de bases españolas. Esa declaración motivó la réplica oficial del Gobierno español para aclarar la situación.
El ministro señaló no tener «la menor idea» sobre a qué se refería la portavoz estadounidense ni de dónde procedía esa afirmación, y volvió a insistir en que la postura española «no ha cambiado en absoluto» y «sigue absolutamente invariable». Añadió que no quería especular sobre las razones de dichas declaraciones.
Además, el titular de Exteriores reiteró el rechazo a la guerra defendido por el presidente del Gobierno, una posición que calificó de «clara y contundente» y que, según señaló, ha recibido apoyo de varios socios europeos.


