En México la obesidad está normalizada y afecta a más del 76% de los adultos y a más del 35% de los niños y adolescentes, por lo que especialistas sanitarios señalan que no se ha dimensionado plenamente el problema en el país.
En un acto celebrado en el Museo de Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México con motivo del Día Mundial de la Obesidad, médicos explicaron que la enfermedad no es una cuestión de falta de voluntad sino una afección compleja que puede obedecer a factores genéticos, fisiológicos y ambientales.
La doctora Carmen Celeste señaló que la obesidad se ha convertido en la norma epidemiológica en México, que se están normalizando tanto la enfermedad como sus complicaciones y el estigma asociado, y que aún no se alcanza a ver la magnitud del problema.
La facultativa advirtió que el sobrepeso es la “madre de muchas enfermedades”, con cerca de 200 afecciones relacionadas, entre ellas la diabetes, problemas cardiovasculares y distintos tipos de cáncer.
Subrayó que estas enfermedades son las causas más frecuentes de muerte en el país, por lo que la obesidad debe entenderse como un problema de salud y no como un asunto meramente estético o de voluntad individual.
El doctor Héctor Esquivias insistió en la necesidad de cambiar la narrativa que estigmatiza la obesidad, calificada por él como una injusticia social que culpa y marginaliza a las personas con sobrepeso.
Advirtió que la vergüenza por el peso es dañina e ineficaz, que el estigma genera una carga adicional independiente de la discapacidad y que la sociedad suele dibujar estereotipos que atribuyen a estas personas hábitos y actitudes simplistas.
Esquivias añadió que la evidencia científica reconoce la obesidad como una enfermedad y que el lenguaje moralista contribuye a la vergüenza, la culpa, episodios de ansiedad, rechazo social y problemas de salud mental como la depresión.
La Organización Mundial de la Salud define la obesidad como una enfermedad crónica, progresiva y tratable, caracterizada por una acumulación excesiva y anormal de grasa que perjudica la salud a pesar de los esfuerzos individuales y colectivos.


