En Jalisco, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, negó que el operativo desplegado durante el sepelio del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación hubiera tenido como objetivo escoltar al fallecido y aseguró que su finalidad fue proteger a la población local.
El funcionario explicó que la intervención se diseñó para evitar disturbios como los que se registraron tras el abatimiento del líder criminal, y que en ella participaron la Guardia Nacional y autoridades estatales de Jalisco junto con otras instancias.
García Harfuch también descartó la presencia de un operativo permanente en el Recinto La Paz, en Zapopan, y afirmó que no existe un dispositivo específico para proteger el panteón de forma continua.
En el entierro, cerca de 80 elementos participaron en el resguardo del cementerio, donde se permitió el acceso únicamente a familiares y personas autorizadas.
Durante el servicio, un joven italiano que dijo ser estudiante denunció haber sido golpeado y despojado de su equipo fotográfico por un hombre vestido de negro dentro del panteón.
El líder del CJNG fue abatido durante un operativo federal, hecho que provocó que integrantes del grupo criminal bloquearan e incendiaran vehículos en distintos estados del país.
En la jornada violenta perdieron la vida 25 elementos de la Guardia Nacional, un custodio, un integrante de la fiscalía de Jalisco y 30 personas identificadas como miembros del CJNG.


