Un tribunal federal en Florida sentenció a 17 años y seis meses de prisión a un ciudadano hondureño por liderar una red que traficaba cocaína desde Colombia hasta Estados Unidos, lo que tiene implicaciones para la seguridad regional y las indagatorias en esa jurisdicción.
La condena por conspiración para importar cocaína incluye además el decomiso de cinco millones de dólares, informó el Departamento de Justicia.
Según la investigación, el condenado encabezaba una organización transnacional que ocultaba la droga en cajas de fruta y la enviaba desde Cali a la isla de San Andrés, en Colombia.
Con la participación de al menos 20 policías colombianos corruptos, los implicados sacaban la cocaína del aeropuerto de San Andrés y la trasladaban por vía marítima a Nicaragua o Honduras, para luego introducirla por tierra en México y Estados Unidos.
Con ese método, la organización logró mover miles de kilogramos de cocaína hasta que las autoridades colombianas confiscaron 540 kilogramos en el aeropuerto de Cali.
El Departamento de Justicia señaló que los ingresos del tráfico permitieron al líder y a su red mantener un estilo de vida lujoso, incluida una propiedad en las afueras de Cali.
La sentencia fue enmarcada por el gobierno estadounidense dentro de su estrategia contra el narcotráfico y en un contexto de creciente cooperación en materia de seguridad regional.
Un funcionario estadounidense, Pete Hegseth, advirtió a gobiernos latinoamericanos que Estados Unidos está dispuesto a lanzar operaciones en solitario contra narcotraficantes y les instó a combatir a lo que denominó «narcoterroristas» en acuerdos de cooperación.


