En México, el peso registró una depreciación semanal del 3.25% frente al dólar, una variación que impacta precios de importaciones y la estabilidad cambiaria local; el tipo de cambio cerró la semana en 17.8 pesos por dólar, según datos del Banco de México.
La caída implicó una pérdida de alrededor de 52 centavos respecto al inicio de la semana, con un rango observado entre 17.22 y 17.91 pesos por dólar, niveles no vistos desde principios de año.
Analistas atribuyen la depreciación al fortalecimiento del dólar y a una mayor aversión al riesgo en los mercados internacionales derivada del conflicto en Irán, lo que elevó la demanda de divisas consideradas refugio.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, señaló que el conflicto ha generado presiones al alza sobre precios de materias primas y afectado la percepción de riesgo entre inversionistas. Asimismo indicó que el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% de la producción petrolera mundial, se mantiene afectado, lo que limita la oferta física de energéticos, sobre todo hacia Asia.
En una canasta amplia de principales cruces, las divisas con mayores depreciaciones en la semana fueron el florín húngaro (6.07%), el peso chileno (4.42%), el rand sudafricano (3.86%), el sol peruano (3.79%), el peso mexicano (3.25%) y el won surcoreano (3.03%).
Por el contrario, las divisas que más se apreciaron fueron el shekel israelí (1.46%), el dólar canadiense (0.52%), el dólar de Hong Kong (0.01%), la lira turca (0.29%), el peso colombiano (0.54%) y la libra esterlina (0.59%).
En el acumulado del año, las mayores depreciaciones corresponden al sol peruano (3.55%), el florín húngaro (3.39%), el won surcoreano (2.69%), la lira turca (2.59%), el zloty polaco (2.44%) y la rupia india (2.09%), mientras que las mayores apreciaciones son del dólar australiano (5.05%), la corona noruega (4.91%), el real brasileño (4.69%), el shekel israelí (3.07%), el ringgit de Malasia (2.76%) y el peso argentino (2.53%).


