En Michoacán y en el resto de México, los hombres perciben en promedio 25 % más ingresos que las mujeres, una brecha que se amplía hasta 45 % entre las personas con menor nivel educativo, según un informe del Observatorio Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).
La diferencia salarial es especialmente notable entre quienes cuentan solo con educación primaria o secundaria, donde el ingreso laboral de los hombres supera en más de 35 % al de las mujeres, con base en datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo.
Esa situación adquiere relevancia porque la mayoría de la población alcanza como máximo la secundaria, lo que implica que una parte importante de la fuerza laboral está expuesta a estas desigualdades.
Aunque la brecha tiende a reducirse conforme aumenta el nivel educativo, persiste incluso en la educación superior: los hombres con licenciatura perciben alrededor de 26 % más y entre quienes tienen posgrado la diferencia supera el 22 %.
El informe vincula estas disparidades con la baja movilidad social y con la menor participación de las mujeres en el mercado laboral, asociada en buena medida a la distribución desigual de las tareas de cuidado.
El CEEY advierte que las responsabilidades de cuidado, asumidas mayoritariamente por mujeres, limitan las horas disponibles para el empleo formal y restringen el acceso a empleos mejor remunerados y a oportunidades de desarrollo profesional.
Según el estudio, 76 % de las personas cuidadoras en el país son mujeres, lo que indica que gran parte del trabajo de cuidados no se remunera y recae sobre ellas.
También se identifican fenómenos estructurales del mercado laboral, como el “piso pegajoso”, que concentra a muchas mujeres en empleos de menor remuneración, y el “techo de cristal”, que dificulta su acceso a puestos de mayor jerarquía y salario.
Para reducir la brecha salarial, el informe propone impulsar políticas públicas que fomenten la corresponsabilidad en los cuidados, ampliar el acceso a servicios de cuidado infantil y promover condiciones laborales más equitativas.


