Australia concedió visados humanitarios a cinco futbolistas de la selección femenina de Irán tras su participación en la Copa de Asia.
Las autoridades indicaron que el resto del equipo permanece en Sídney a la espera de viajar a Malasia en las próximas horas.
El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Ismail Bagaei, criticó la decisión y dijo que las están tomando «como rehenes».
Bagaei instó a las jugadoras a «volver a casa» y dijo que Irán las espera con los brazos abiertos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió a Australia que concediera asilo a la selección y dijo que Washington las recibiría si Camberra no lo hacía.
Las futbolistas viajaron a Australia el mes pasado, antes del inicio de la guerra en Irán.
Durante el torneo no cantaron el himno nacional en su debut contra Corea del Sur; sí lo entonaron en su segundo y tercer partidos.
Una televisión estatal iraní calificó a las jugadoras de «traidoras».
Amnistía Internacional celebró la concesión de visados humanitarios a las cinco futbolistas y expresó preocupación por la seguridad del resto del equipo.


