BBVA México elevó su previsión de crecimiento para la economía nacional, una noticia que afecta las expectativas de empleo, inversión y comercio en el país. El banco atribuye la revisión a la resiliencia del consumo y a mejores perspectivas de integración con el mercado estadounidense.
La institución ajustó su estimación para 2026 al 1,8 %, frente a proyecciones previas más bajas, y mantuvo una expectativa del 2 % para 2027. En su informe «Situación México», el banco explicó que espera una recuperación gradual de la inversión.
Para los años siguientes, BBVA proyecta crecimientos cercanos a ese rango, con estimaciones de alrededor de 1,8 % para 2028 y 1,9 % para 2029 y 2030, lo que permitiría sostener tasas más altas hacia el final del horizonte pronosticado. Estas cifras reflejan una visión de mejora paulatina en la actividad económica.
El banco señaló que el impulso observado al cierre del año pasado, con moderados avances trimestrales y anuales del PIB, respalda la revisión al alza. Además, identificó al consumo como el componente más sólido de la demanda interna y pronosticó una mejoría progresiva de la inversión fija bruta.
BBVA consideró que el entorno macroeconómico favorable estaría apoyado por una política monetaria menos restrictiva, la ausencia de nuevas consolidaciones fiscales y una reducción de la incertidumbre comercial. También anticipó un mejor desempeño del sector servicios, en parte por eventos internacionales de gran convocatoria.
En materia industrial, el banco destacó una posible recuperación de la manufactura vinculada a segmentos asociados al desarrollo de inteligencia artificial en Estados Unidos, como equipo de cómputo, comunicaciones y accesorios electrónicos. Asimismo, subrayó la posición relativa de México frente a su principal socio comercial por su cercanía geográfica y la integración en cadenas regionales de valor.
BBVA recordó que México abastece una porción relevante de las importaciones estadounidenses y que una revisión exitosa del T-MEC podría reforzar la confianza para invertir, favorecer el comercio y fortalecer cadenas regionales, beneficiando sectores como el automotriz, la agroindustria y la alta tecnología. Finalmente, el banco señaló que el impulso a proyectos de infraestructura y energía podría ayudar a destrabar cuellos de botella y atraer mayor inversión productiva.


